Fuente de letras que como rió fluyen sin pedir permiso, sin tener cuidado de lo que arrastran a su paso, sin nada que las detenga.
El fruto de las manos que para bien o para mal afecta el alma y es capaz de estremecerla como una tormenta que arrebata todo a su paso. Así es lo que escribimos, tontas letras que anhelan expresar lo que siente corazón sin tener éxito.
Pequeñas compañeras que arrullan al abatido cuando vive la sequedad del desprecio, delicadas doncellas que despliegan sus artes danzantes frente a los ojos. Amigas inseparables de Tristeza y Alegría, diminutos pedazos de sentimiento desprendidos de la vida misma que llenan con sus colores tenues al paladar del lector.
0 comentarios:
Publicar un comentario