viernes, 11 de mayo de 2012

Caracas sin ti


Verde mojado, húmedo horizonte y gris dominante convergen en sonidos de percusión y aún se oye el frío en cada bocanada. Borrado el paisaje casi en su totalidad, dejándose ver a penas la sonrisa de los árboles respirando hondo.

Cae uno a uno pedazos de cielo, trayendo consigo aroma de mil soles vistos y uno más. El ruido de la gente desvanece en brazos del viento, navegando en el infinito mar de caras invisibles.

Agua lavando viejas penas, llamando a otras nuevas con nostalgia y pesar. Rugen cadenas y asfalto en la distancia, despertando almas cautivas, dándoles forma y vida por un instante.

Mística dama albergando a todos con una media sonrisa, lamentas y lloras la sangre derramada en tu seno. Cómplice de locuras, testigo de maldades, ya no serás la niña pícara y emotiva que miraba la luna con celo.

Perdiste un pedazo, pero sigues en pie. Envuelta entre lágrimas secas y sonrisas leves, fragmentos de pasado mirando fijo. Poco a poco calma su llanto para volver a llorar cual madre que clama justicia al gran juez.

Con la risa de Caronte a cuestas espera el obrero el fin de su faena, manos ásperas calman los nervios pasadas las 6. La tarde muere y aún no llega la calma a quien tantas noches esperó verla.

Gira el tiempo rasgando el rostro mientras respira profundamente otra vez, llega la calma entre sirenas y ruido. El alma vale una bala que salpica de odio la acera, borrando una mirada que no será nunca más.

2 comentarios:

Chiqui Abreu dijo...

Me dejaste sin palabras querido amigo, tu mensaje es tan profundo y hermoso que en cielo de mi Caracas malherida se acaba de pintar una sonrisa de paz, dibujada con cada una de tus letras, porque siempre hay una luz que nos permite volver a creer!
Un beso,
Chiqui.-

Chiqui Abreu dijo...

Me dejaste sin palabras querido amigo, tu mensaje es tan profundo y hermoso que en cielo de mi Caracas malherida se acaba de pintar una sonrisa de paz, dibujada con cada una de tus letras, porque siempre hay una luz que nos permite volver a creer!
Un beso,
Chiqui.-