En muchas ocasiones desconocemos lo que pasa en nuestro entorno. Como consecuencia ignoramos a las personas que forman parte de la compleja maquinaria a la cual llamamos mundo.
Constantemente tratamos de crear un pequeño y exclusivo “yo-mundo” donde nos creemos protagonistas pensando que no existe necesidad de que nadie más intervenga para cumplir los objetivos que nos trazamos.
Hoy día mi vida ha tomado otro rumbo y en la ausencia anhelo estar a su lado una vez más para compartir los momentos de hermandad, amor, felicidad, paz y comprensión que por 1 año tuvimos 5 extraños, esos con los que aprendí que la vida no es solo ecuaciones y fórmulas, es una obra de arte en la cual cada uno tiene protagonismo por igual, esas personas de las que puedo decir que considero más que amigos, Familia.
Dedicado con cariño a Olga, Ana María, Nirsús y Christian, mis hermanos.